Atacama se prepara para convertirse en el nuevo polo de inversión hídrica de Chile

Atacama se prepara para convertirse en el nuevo polo de inversión hídrica de Chile

La Región de Atacama busca posicionarse como uno de los principales focos de inversión en desalación y nuevas fuentes de agua del norte de Chile, con proyectos vinculados a la minería, el consumo urbano y el desarrollo productivo.

La Región de Atacama comienza a ganar protagonismo en el mapa de las inversiones hídricas de Chile. Mientras Antofagasta mantiene el liderazgo en infraestructura de desalación, una nueva cartera de proyectos podría convertir a Atacama en uno de los principales polos de expansión de agua desalada del país.

De acuerdo con la última actualización del catastro elaborado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC), Chile cuenta actualmente con 65 proyectos de desalación, transporte de agua de mar y reúso de aguas residuales en distintas etapas de ingeniería o construcción.

En conjunto, estas iniciativas representan una inversión estimada de US$25.783 millones y permitirían incorporar más de 47.000 litros por segundo de nueva capacidad hídrica.

Infraestructura de desalación en la Región de Atacama. La expansión de nuevas fuentes de agua busca acompañar el crecimiento urbano, minero y productivo de la región.
Infraestructura de desalación en la Región de Atacama. La expansión de nuevas fuentes de agua busca acompañar el crecimiento urbano, minero y productivo de la región.

Atacama aumenta su peso en la desalación

Antofagasta continúa encabezando el desarrollo de infraestructura hídrica, con 21 proyectos y una inversión superior a los US$11.100 millones. Sin embargo, Atacama aparece como una de las regiones con mayor potencial para la siguiente etapa de expansión.

La región ya cuenta con cinco plantas desaladoras operativas, además de un Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM). A esto se suma una cartera que contempla más de 7.000 litros por segundo de nueva capacidad de desalación, la segunda cifra más alta del país después de Antofagasta.

El agua desalada, además, ya tiene un papel relevante más allá de la actividad minera. Caldera y Chañaral se abastecen completamente mediante agua desalada, mientras que en Copiapó y Tierra Amarilla esta fuente representa cerca del 15% del suministro urbano.

La infraestructura de transporte y conducción de agua será un componente clave para ampliar el abastecimiento hídrico en Atacama.
La infraestructura de transporte y conducción de agua será un componente clave para ampliar el abastecimiento hídrico en Atacama.

Minería y nuevas inversiones impulsan la demanda

El crecimiento de la infraestructura hídrica está estrechamente relacionado con las nuevas inversiones productivas previstas para la región.

Entre los proyectos que podrían aumentar la capacidad disponible aparecen Santo Domingo, Minera Candelaria y Huasco Water, junto con ampliaciones asociadas a Aguas CAP y Nueva Atacama.

El escenario también está marcado por el desarrollo de nuevos distritos mineros y por la posibilidad de una mayor integración económica con Argentina. A ello se suman iniciativas multipropósito como ENAPAC, que buscan ampliar las alternativas de abastecimiento de agua para distintos sectores productivos.

Según datos de Cochilco citados en el catastro, la cartera de inversiones mineras proyectada para Atacama supera los US$16.900 millones hacia 2034, considerando proyectos relacionados con cobre, litio y otros minerales.

La ubicación costera de Atacama ofrece condiciones estratégicas para el desarrollo de infraestructura de captación y desalación de agua de mar.
La ubicación costera de Atacama ofrece condiciones estratégicas para el desarrollo de infraestructura de captación y desalación de agua de mar.

La oportunidad de planificar una nueva infraestructura

Uno de los principales desafíos será evitar que el crecimiento de los proyectos genere una infraestructura fragmentada.

Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de ACADES, planteó que Atacama se encuentra en una etapa diferente a Antofagasta. Mientras en esta última región buena parte de la infraestructura ya fue desarrollada de manera independiente, Atacama todavía tiene margen para coordinar proyectos antes de que sus diseños queden definidos.

Esta situación abre la posibilidad de desarrollar sistemas compartidos de captación, conducción y distribución de agua, reduciendo duplicidades, líneas paralelas y ocupación innecesaria de terrenos.

La planificación temprana también podría permitir que nuevas tecnologías de tratamiento sean incorporadas desde el diseño inicial de los proyectos.

Atacama busca posicionarse como un nuevo polo de inversión hídrica en Chile, con proyectos de desalación destinados a la minería, las ciudades y el desarrollo productivo.
La desalación mediante tecnologías de tratamiento de agua de mar se consolida como una alternativa para diversificar el abastecimiento hídrico del norte de Chile.

Desalación como alternativa estratégica para el norte

El avance de la desalación adquiere especial importancia en una zona donde la disponibilidad de agua constituye uno de los principales desafíos para el crecimiento urbano, minero e industrial.

En mayo de 2026, Chile promulgó una nueva Ley de Desalinización, que establece un marco regulatorio específico para esta actividad y contempla la creación de una estrategia nacional de desalación. La normativa también entrega a la Dirección General de Aguas nuevas responsabilidades en materia de concesiones, fiscalización y planificación del sector.

En este contexto, Atacama podría encontrarse ante una oportunidad estratégica: aprovechar su experiencia con plantas ya operativas y, al mismo tiempo, diseñar una nueva generación de infraestructura hídrica integrada.

Si Antofagasta representa la primera gran etapa de expansión de la desalación asociada a la minería, Atacama busca convertirse en el siguiente gran escenario de inversión hídrica de Chile, con proyectos que podrían abastecer tanto a la industria como a las ciudades y acompañar el crecimiento económico de la región durante las próximas décadas.

Fuente: Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), Corporación de Bienes de Capital (CBC), Cochilco y Dirección General de Aguas.